Externalización en los servicios de mantenimiento en el Hospital de la Candelaria. Una gota más.

Detalles

El pasado mes de diciembre de 2013 se publica en el Boletín Oficial de Canarias, la supuesta renovación del pliego de condiciones para el mantenimiento de algunas de las instalaciones de este hospital, las cuales llevan externalizadas desde hace unos años.

Tras consultar con la Dirección correspondiente de este hospital sobre los términos de esta renovación, se nos comunica que efectivamente, es una "renovación".

Cual es la “sorpresa” que en el mes de enero de 2014, y tras comprobar toda la documentación al respecto, se puede observar que sí, que se renueva todo lo que estaba contratado hasta ese momento, pero además se incluyen en el contrato unas nuevas funciones, propias en este caso, del personal de mantenimiento de fontanería , lo que hace que prácticamente, este personal quede sin funciones a realizar, y por ende, tengan los días contados como personal de este hospital.

Una vez más, se intenta colar una "externalización" de otro servicio que no hace sino engrosar ese listado que lenta pero inexorablemente, va definiendo el mapa de gestión que pretende la dirección de este hospital y por ende, el propio gobierno de Canarias. Y una vez más se repite la falta de respeto hacia los propios trabajadores y sus representantes, pasándose la información, comunicación y negociación por “el arco del triunfo”, faltando a la verdad a sabiendas con la intención de ver “si cuela”, y con el fin último de intentar disimular una pésima gestión de estos servicios, de los cuales son los responsables últimos.

La decisión más fácil de un cargo es externalizar, debiendo ser la última y más dolorosa. Lo complicado es gestionar. Y más complicado aún es gestionar de forma eficiente y eficaz. Y este nuevo paso de externalización es una muestra más de la ineficiencia de la gestión de los responsables de este hospital, y de los resultados de la política del dedo en la elección de los gestores de los servicios hospitalarios.

Hasta que la gestión no se profesionalice, se nombren cargos a través de convocatorias públicas donde con criterios objetivamente establecidos se elijan los mejores gestores, no pararemos de sufrir episodios como estos, donde gota a gota se descapitaliza la sanidad pública con la excusa de la ineficiencia de los servicios internos, servicios que estos mismos gestores se encargan de destrozar.